Letra
La majestad, el imperio y el poder; Con alabanza y regocijo Cantaré a Jesús mi rey.
Porque él ha hecho grandes obras, Y su grandeza es poderosa, Venció las fuerzas que me ataban Y por su gracia yo soy libre.
Letra de Celebremos Y Adoremos - Ministerio Etan
Celebremos Y Adoremos es una canción cristiana interpretada por Ministerio Etan, incluida en el álbum Coros Pentecostales, Vol. 2. Esta pieza se ha convertido en un himno de música de adoración en congregaciones hispanas, destacando por su mensaje de libertad y gratitud hacia Jesús.
Significado de la letra de Celebremos Y Adoremos
La letra de Celebremos Y Adoremos invita a reconocer la majestad y el poder de Cristo. El autor expresa cómo Jesús ha realizado grandes obras y ha vencido las fuerzas que lo ataban, resaltando el tema de la liberación por gracia. Este mensaje es central en la adoración cristiana, recordando que solo por la gracia de Dios somos verdaderamente libres.
"Venció las fuerzas que me ataban y por su gracia yo soy libre."
La canción motiva a cantar con regocijo y alabanza, celebrando la grandeza de Jesús como Rey. Es una declaración de fe y agradecimiento por las bendiciones recibidas.
Sobre el autor y el álbum Coros Pentecostales, Vol. 2
Ministerio Etan es conocido por su aporte a la música de adoración en español. El álbum Coros Pentecostales, Vol. 2 reúne himnos que fortalecen la fe y animan a la comunidad cristiana a celebrar la obra de Dios. Cada canción, incluida Celebremos Y Adoremos, refleja el deseo de exaltar a Cristo en cada reunión.
Mensaje espiritual y reflexión devocional
El mensaje espiritual de Celebremos Y Adoremos es claro: reconocer el poder de Jesús y celebrar la libertad que Él nos otorga. Al cantar este himno, la iglesia se une en adoración, recordando que la gracia de Dios es suficiente para transformar vidas. Es una invitación a vivir agradecidos y a proclamar la grandeza de nuestro Salvador.
"La majestad, el imperio y el poder; con alabanza y regocijo cantaré a Jesús mi rey."
Que esta canción cristiana inspire a cada creyente a celebrar y adorar a Dios con todo el corazón, reconociendo su obra y su amor incondicional.

