Letra
Escuchad la voz de Dios llamando, ¿Quién irá por mí a trabajar? ¿Quién libertará a los perdidos? ¿Quién la senda estrecha mostrará?
Di, Señor, di Señor, Di, y luego yo responderé; Di, Señor, dime a mí, Di, e iré doquiera, «heme aquí».
Cuando el ángel al profeta puso Un carbón prendido del altar, «¿Quién irá por mí?», la voz decía, Contestó: «acudo a tu llamar»
Ved, ahora miles que perecen En tristeza, oíd a su clamor; Vete, hermano, vete al socorro, Dile: «Maestro, heme aquí, yo voy».
Pronto pasa el tiempo de la siega, Cuando en su celestial hogar: De Jesús gocemos la mirada, Oír su voz: «fiel siervo, ven acá»
Letra de Di Señor y luego yo responderé
Di Señor y luego yo responderé es una canción cristiana de adoración que ha tocado el corazón de muchos creyentes a lo largo de los años. Aunque su autor es desconocido, esta alabanza se ha convertido en un himno dentro de la música de adoración, invitando a los oyentes a responder al llamado de Dios con disposición y entrega total.
Significado de la letra de Di Señor y luego yo responderé
El mensaje central de la letra de Di Señor y luego yo responderé es la disposición del creyente a servir a Dios donde Él lo necesite. Inspirada en el llamado profético de Isaías, la canción nos recuerda la importancia de decir "heme aquí" ante la voz de Dios. La letra enfatiza la urgencia de llevar el mensaje de salvación a los perdidos y de ser instrumentos útiles en las manos del Señor.
“Di, Señor, dime a mí, Di, e iré doquiera, ‘heme aquí’.”
Este fragmento resalta la actitud de obediencia y entrega que todo cristiano debe cultivar, respondiendo con fe y valentía al llamado divino.
Mensaje espiritual y reflexión cristiana
La canción cristiana invita a reflexionar sobre nuestra disposición a servir y a ser enviados por Dios. Nos desafía a escuchar el clamor de quienes necesitan esperanza y a actuar con compasión. Además, recuerda que el tiempo para servir es limitado y que la recompensa eterna nos espera en la presencia de Jesús.
“Ved, ahora miles que perecen en tristeza, oíd a su clamor.”
Este llamado a la acción es un recordatorio de la misión que cada creyente tiene en la obra de Dios.
Sobre el autor y contexto de la canción
El autor de Di Señor y luego yo responderé es desconocido, pero su mensaje ha trascendido generaciones en la comunidad cristiana. La canción suele interpretarse en servicios de adoración y momentos de consagración, siendo un himno que motiva a la iglesia a responder activamente al llamado de Dios.
En conclusión, Di Señor y luego yo responderé es una poderosa música de adoración que nos anima a vivir una vida de obediencia y servicio. Que cada creyente pueda decir con sinceridad: “Señor, aquí estoy, envíame a mí”.

