Letra
Eran doce los discípulos de Cristo Los que le siguieron para aprender Del camino al cielos y la vida eterna Que creyeron en él se puede obtener.
Pedro, Andrés, Jacobo y su hermano Juan Felipe, Tomás y Mateo también, el hijo de Alfeo Tadeo, Simón, Judas Iscariote y Bartolomé //Cristo nos amó, Cristo nos salvó Somos sus testigos, él nos redimió//.
Letra de Eran doce los discípulos - Canción Cristiana
Eran doce los discípulos es una canción cristiana tradicional que ha acompañado a generaciones en la enseñanza y reflexión sobre los apóstoles de Jesús. Aunque su autor es desconocido, esta melodía sigue siendo relevante en la música de adoración y en reuniones de la comunidad cristiana, especialmente con niños y jóvenes.
Significado de la letra de Eran doce los discípulos
La letra de Eran doce los discípulos nos invita a recordar los nombres de los apóstoles que siguieron a Cristo, resaltando su papel como testigos y discípulos fieles. El mensaje central es la importancia de aprender del ejemplo de los primeros seguidores de Jesús y de buscar la vida eterna a través de la fe en Él.
"Cristo nos amó, Cristo nos salvó / Somos sus testigos, él nos redimió"
Este fragmento subraya el amor redentor de Jesús y el llamado a ser testigos de su obra, un mensaje fundamental en la música cristiana.
Mensaje espiritual y enseñanza
La canción destaca la importancia de la fidelidad y el discipulado en la vida cristiana. Al mencionar a cada apóstol, nos recuerda que todos somos llamados a seguir a Cristo y a compartir su mensaje. Es una herramienta valiosa para enseñar sobre la historia bíblica y el significado de ser discípulo hoy.
Sobre el origen de la canción cristiana
El origen exacto de Eran doce los discípulos es desconocido, pero su uso en iglesias y escuelas bíblicas la ha convertido en parte del repertorio clásico de la música de adoración en español. Su sencillez y profundidad la hacen ideal para momentos de enseñanza y reflexión.
Al meditar en esta canción, recordemos que así como los discípulos respondieron al llamado de Jesús, nosotros también estamos invitados a seguirle con fe y a ser testigos de su amor en el mundo.

