Letra
//Estamos rodeando a Jericó// Estamos rodeando a Jericó a Jericó //Siete vueltas hay que dar//, Siete vueltas hay que dar a Jericó //Las trompetas sonarán// Los trompetas sonaran y los muros caerán.
Letra de Estamos rodeando a Jericó - Canción Cristiana
Estamos rodeando a Jericó es una canción cristiana tradicional que ha sido interpretada por diversas comunidades de fe. Aunque el autor es desconocido, su mensaje sigue vigente en la música de adoración y alabanza. Esta canción es frecuentemente cantada en reuniones, cultos y encuentros cristianos, inspirando a los creyentes a confiar en el poder de Dios para derribar obstáculos.
Significado de la letra de Estamos rodeando a Jericó
La letra de Estamos rodeando a Jericó hace referencia al relato bíblico de Josué y el pueblo de Israel rodeando la ciudad de Jericó, como se narra en el libro de Josué capítulo 6. El acto de dar siete vueltas y tocar las trompetas simboliza la obediencia y la fe en las promesas de Dios. La canción invita a los creyentes a perseverar en la oración y la alabanza, confiando en que Dios puede derribar cualquier muro en sus vidas.
“Siete vueltas hay que dar a Jericó, las trompetas sonarán y los muros caerán.”
Mensaje espiritual y reflexión devocional
El mensaje central de esta canción cristiana es la victoria que Dios concede a quienes confían y obedecen Su palabra. Así como los muros de Jericó cayeron por la fe y la acción del pueblo, la canción anima a los oyentes a creer que Dios puede obrar milagros hoy. Es un recordatorio de que, en medio de dificultades, la alabanza y la fe abren camino a la intervención divina.
Sobre el autor y contexto de la canción
El autor de Estamos rodeando a Jericó es desconocido, lo que resalta su carácter popular y comunitario dentro de la música de adoración. No se asocia a un álbum específico, pero su uso es común en iglesias de habla hispana. Su sencillez y profundidad la han convertido en un himno de fe y esperanza.
Al meditar en esta canción, recordamos que Dios sigue siendo fiel y poderoso para derribar los muros que enfrentamos. Que nuestra alabanza y confianza sean constantes, sabiendo que Él pelea por nosotros.

