Letra
Había un leproso que a Jesús le clamaba Postrado de rodillas diciendo límpiame Jesús viendo su estado su mano extendió Y aquella sucia lepra desapareció.
Jesús le sanó, Jesús le sanó No hay nada imposible para el salvador Si clamas a él te puede ayudar Y si estás enfermo te puede sanar.
Letra de Había un leproso - Canción cristiana
Había un leproso es una canción cristiana de adoración que ha tocado el corazón de muchos creyentes. Aunque el autor es desconocido, su mensaje sigue vigente en la comunidad cristiana, recordándonos el poder sanador de Jesús. Esta melodía se interpreta en congregaciones y reuniones de alabanza, inspirando fe y esperanza.
Significado de la letra de Había un leproso
La letra de Había un leproso narra la historia bíblica de un hombre que, sufriendo de lepra, se acerca a Jesús con humildad y fe. El acto de postrarse y clamar por limpieza simboliza la confianza en el poder divino. El mensaje central es que no hay nada imposible para el Salvador, y que la fe puede traer sanidad y restauración.
Jesús le sanó, Jesús le sanó
No hay nada imposible para el salvador
Este fragmento resalta la promesa de Jesús: quien clama a Él puede recibir ayuda y sanidad, tanto física como espiritual. La canción invita a los oyentes a acercarse a Dios en momentos de necesidad.
Mensaje espiritual y devocional
La canción cristiana Había un leproso es un recordatorio de la compasión de Jesús y su poder para transformar vidas. En la música de adoración, este tema es recurrente, animando a la comunidad a confiar en Dios y buscar su intervención. El mensaje espiritual es claro: la fe y la humildad abren puertas a milagros.
Sobre el autor y contexto
El autor de Había un leproso es desconocido, pero la canción ha sido adoptada por diversas iglesias y ministerios. Su popularidad se debe a la sencillez y profundidad de su mensaje, que conecta con quienes buscan consuelo y esperanza en la música de adoración.
En conclusión, Había un leproso es una canción cristiana que inspira a clamar a Jesús en cualquier circunstancia. Su mensaje devocional nos anima a confiar en el poder sanador de Dios y a recordar que, para Él, no hay nada imposible.

