Letra
Cuantas veces Noé predicó Que el diluvio en la tierra vendría Mas la gente no le creyó, se burlaban, se reían Cuando la lluvia comenzó a caer La gente decía: parece verdad Corriendo y gritan Noé abre la puerta Mira que vamos a perecer ya Más Noé le respondió: Vino un ángel y la puerta cerró Yo no puedo salir de aquí Ni ustedes pueden entrar.
//Jerusalén, Jerusalén, cuantas veces Quise juntar los polluelos bajo mis alas de amor Más no quisiste nunca entrar//.
Letra de Jerusalén - Canción Cristiana
Jerusalén es una canción cristiana de autor desconocido que ha tocado el corazón de muchos creyentes. Su mensaje profundo y su melodía evocadora la convierten en una pieza destacada dentro de la música de adoración. Esta canción es interpretada en congregaciones y reuniones, invitando a la reflexión sobre la misericordia y el llamado de Dios.
Significado de la letra de Jerusalén
La letra de Jerusalén nos recuerda la historia de Noé y el diluvio, simbolizando la importancia de escuchar el llamado divino. El mensaje central gira en torno a la compasión de Dios y su deseo de proteger a su pueblo, como se expresa en la frase:
"Jerusalén, Jerusalén, cuantas veces quise juntar los polluelos bajo mis alas de amor"Este pasaje refleja el amor incondicional de Dios y la tristeza ante la resistencia humana.
Mensaje espiritual y reflexión devocional
La canción invita a una reflexión espiritual sobre la obediencia y la fe. Nos recuerda que, así como en tiempos de Noé, debemos estar atentos a la voz de Dios y responder a su llamado. El mensaje es claro: Dios siempre busca nuestro bienestar, pero depende de nosotros aceptar su protección.
Sobre el autor y contexto de Jerusalén
El autor de Jerusalén es desconocido, lo que añade un aire de misterio y universalidad a la canción. A pesar de no tener información sobre el álbum o el intérprete original, su popularidad en la comunidad cristiana demuestra el poder de su mensaje. Es una pieza que trasciende generaciones y denominaciones.
En conclusión, Jerusalén es una canción cristiana que nos invita a abrir el corazón a Dios y confiar en su amor. Que esta reflexión te inspire a buscar la presencia de Dios y a responder a su llamado con fe y humildad.

