Letra
Seguir a Cristo, cuando la tarde se torna oscura Cuando la risa se va cambiando en amargura El llanto brota por las punzadas de las espinas Y es tan difícil que hasta te olvidas que existe Dios.
El llanto brota por las punzadas de las espinas Y es tan difícil que hasta te olvidas que existe Dios.
Letra de Prosigo a la Meta - Hermanas Rosero
Prosigo a la Meta es una canción cristiana interpretada por las Hermanas Rosero, reconocidas por su aporte a la música de adoración en el ámbito hispano. Esta alabanza ha tocado el corazón de muchos creyentes, invitando a perseverar en la fe incluso en los momentos más difíciles.
Significado de la letra de Prosigo a la Meta
La letra de Prosigo a la Meta transmite un mensaje profundo sobre la importancia de seguir a Cristo aun cuando la vida se torna oscura y las pruebas parecen insuperables. El autor nos recuerda que, aunque la alegría se transforme en amargura y el dolor sea intenso, la fe en Dios es el motor que nos impulsa a continuar.
"Seguir a Cristo, cuando la tarde se torna oscura... Y es tan difícil que hasta te olvidas que existe Dios."
Estas palabras reflejan la lucha interna del creyente, pero también la esperanza de que Dios nunca abandona a sus hijos, incluso en los momentos de mayor debilidad.
Mensaje espiritual en la canción cristiana
El mensaje central de esta canción cristiana es la perseverancia en la fe. Nos anima a no rendirnos, a recordar que Dios está presente en cada circunstancia y que, aunque el camino esté lleno de espinas, la meta es Cristo mismo. La canción se convierte así en una oración de confianza y entrega total al Señor.
Sobre las Hermanas Rosero y su música de adoración
Las Hermanas Rosero son conocidas por su dedicación a la música de adoración y alabanza, llevando mensajes de esperanza y fe a través de sus interpretaciones. Su estilo sencillo y profundo conecta con quienes buscan fortalecer su relación con Dios mediante la música.
En conclusión, Prosigo a la Meta es más que una canción; es un recordatorio de que, aun en la adversidad, debemos mantener la mirada en Jesús. Que esta reflexión inspire a cada oyente a confiar en el Señor y a seguir adelante, sabiendo que Él es fiel y nunca nos abandona.

