Letra
Un clamor en mi corazón acompaña mi canción Inclina tu oído a mí y escucha este gemir Danos fuerzas, danos visión Te queremos oír decir.
Que no se nos quede nadie Que todos conozcan de ti Y que tu amor nunca falte Y podamos juntos seguir.
Letra de Un clamor – Canción Cristiana de Adoración
Un clamor es una canción cristiana que ha tocado los corazones de muchos creyentes, a pesar de que su autor es desconocido. Esta pieza se ha convertido en un himno de súplica y unidad en la música de adoración, invitando a la congregación a buscar la presencia de Dios con sinceridad y humildad.
Significado de la letra de Un clamor
La letra de Un clamor expresa el deseo profundo de que Dios escuche el corazón de su pueblo. El mensaje central gira en torno a la petición de fuerzas, visión y unidad para que nadie quede fuera del amor de Dios. Es una oración colectiva que refleja la necesidad de permanecer juntos en la fe y de compartir el mensaje de salvación.
"Inclina tu oído a mí y escucha este gemir"
Esta frase resalta la actitud de humildad y dependencia total en Dios, reconociendo que solo Él puede responder a las necesidades más profundas del alma.
Mensaje espiritual y reflexión cristiana
El mensaje espiritual de Un clamor invita a la iglesia a ser un cuerpo unido, donde el amor de Dios nunca falte y todos puedan conocerle. Es una canción que motiva a la comunidad a interceder por los demás y a no dejar a nadie atrás en el camino de la fe.
"Que no se nos quede nadie, que todos conozcan de ti"
Esta cita enfatiza la misión evangelizadora de la iglesia y el llamado a la compasión y solidaridad entre los creyentes.
Sobre el autor y contexto de la canción
El autor de Un clamor es desconocido, lo que añade un aire de sencillez y universalidad a la canción. Su popularidad en reuniones de adoración demuestra cómo la música puede trascender nombres y enfocarse en el mensaje de Cristo.
En conclusión, Un clamor es una canción cristiana que inspira a buscar a Dios con un corazón sincero y a vivir en unidad. Que su mensaje nos anime a orar por la iglesia y a compartir el amor de Dios con todos.

