Letra
Un cuervo ///aleteo/// llegando al arroyo bajó, Llevaba pan, con aceite y harina porque Dios se lo mandó,Llevaba pan, con aceite y harina porque Dios se lo mandó, //Y una viejecita cargando su leñita//Y una viejecita cargando su leñita Cuando Elías por allí pasó,Cuando Elías por allí pasó, Le hizo pan con aceite y harina Le hizo pan con aceite y harina Que nunca se le acabó//Que nunca se le acabó//Que nunca
Letra de Un cuervo aleteo - Desconocido
Un cuervo aleteo es una canción cristiana de autor desconocido que ha tocado el corazón de muchos creyentes. Su mensaje sencillo y profundo la convierte en una pieza especial dentro de la música de adoración. Aunque no se conoce el álbum ni el artista original, esta canción ha sido interpretada en diversas congregaciones, inspirando a quienes buscan fortalecer su fe.
Significado de la letra de Un cuervo aleteo
La letra de Un cuervo aleteo narra la historia bíblica de Elías, quien fue sustentado por un cuervo enviado por Dios. Este relato simboliza la providencia divina y la fidelidad de Dios para suplir las necesidades de sus hijos. El pan, el aceite y la harina representan la provisión constante, recordando que Dios nunca abandona a quienes confían en Él.
"Llevaba pan, con aceite y harina porque Dios se lo mandó"
La canción también menciona a una viejecita que, a pesar de sus limitaciones, fue instrumento de bendición para Elías. Este detalle resalta la importancia de la obediencia y la fe, mostrando que Dios puede usar a cualquier persona para cumplir sus propósitos.
Mensaje espiritual y reflexión devocional
El mensaje central de Un cuervo aleteo es la confianza en la provisión de Dios. En tiempos de dificultad, la canción invita a recordar que el Señor es fiel y que su cuidado nunca se agota. Es una invitación a vivir con esperanza y gratitud, reconociendo que cada día es una oportunidad para experimentar el amor de Dios.
"Que nunca se le acabó"
Esta canción cristiana es ideal para momentos de adoración y reflexión, animando a la comunidad a fortalecer su fe y a compartir el mensaje de esperanza. Que la historia de Elías y la viejecita inspire a confiar en la provisión divina y a ser instrumentos de bendición para otros.

