Letra
Y me sereis testigos dijo Cristo En las naciones, en las naciones Y en Colombia ya somos testigos Del evangelio y su poder.
//Bolivia, Perú, Argentina y Brasil// Serán como nosotros testigos del poder//.
//Poder, poder, poder, poder para vencer Con el poder del cielo que Cristo nos dará//.
Letra de Y me sereis testigos - Canción Cristiana
Y me sereis testigos es una canción cristiana de adoración que ha impactado a creyentes en diferentes países de Latinoamérica. Aunque el autor es desconocido, su mensaje sigue vigente en iglesias y reuniones de alabanza, inspirando a los fieles a compartir el evangelio y a vivir en el poder de Cristo.
Significado de la letra y mensaje espiritual
La letra de Y me sereis testigos está basada en las palabras de Jesús en Hechos 1:8, donde llama a sus discípulos a ser testigos en todas las naciones. La canción enfatiza la expansión del evangelio, mencionando países como Colombia, Bolivia, Perú, Argentina y Brasil, y resalta el poder que Dios otorga para vencer cualquier obstáculo.
"Y me sereis testigos dijo Cristo en las naciones"
Este himno invita a los creyentes a reconocer su llamado a ser testigos activos del amor y poder de Dios, recordando que no están solos, sino que cuentan con el respaldo del Espíritu Santo.
Sobre el autor y contexto de la canción
El autor de Y me sereis testigos es desconocido, lo que resalta su carácter popular y comunitario dentro de la música de adoración. La canción ha sido adoptada por diferentes congregaciones y ministerios, convirtiéndose en un himno de unidad y misión cristiana.
Reflexión devocional sobre Y me sereis testigos
Al meditar en esta canción cristiana, somos animados a vivir como verdaderos testigos de Cristo, confiando en el poder del cielo para vencer cualquier desafío. Que cada vez que cantemos este himno, recordemos nuestro compromiso de llevar el mensaje de salvación a todas las naciones.
"Poder, poder, poder, poder para vencer con el poder del cielo que Cristo nos dará"
Que la letra de Y me sereis testigos inspire a la iglesia a permanecer firme en la fe y activa en la misión, sabiendo que el Señor nos equipa con su poder para cumplir su propósito.

