Letra
Qué triste señor era mi situación Cuando yo no te conocía Profundo dolor embargaba mi ser Cuando en penas vague caminando en la vida Coro Pero hoy soy feliz porque Cristo me halló Y mi rumbo cambió cuando iba a la deriva Ya no soy uno más, hoy soy hijo de Dios Porque Cristo venció coronado de espinas II Hoy camino señor por tu senda de amor Sin afán ni temor, con destino hacia arriba Donde moras señor, coronado de honor A la diestra de Dios porque diste tu vida
Ya no soy uno más - Los Voceros de Cristo
Ya no soy uno más es una canción cristiana interpretada por Los Voceros de Cristo, incluida en el álbum Mi cántaro vacío. Esta pieza de música de adoración ha tocado corazones por su mensaje de transformación y esperanza en Cristo.
Significado de la letra de Ya no soy uno más
La letra de Ya no soy uno más refleja el profundo cambio que ocurre cuando una persona encuentra a Jesús. El autor expresa su tristeza y dolor antes de conocer a Cristo, mostrando cómo la vida puede estar marcada por la soledad y el sufrimiento.
"Pero hoy soy feliz porque Cristo me halló
Y mi rumbo cambió cuando iba a la deriva"
El mensaje central es la nueva identidad en Cristo: ya no somos uno más en el mundo, sino hijos de Dios. La canción invita a reconocer el poder redentor de Jesús, quien venció coronado de espinas, y a caminar por la senda de amor que Él ofrece.
Sobre el álbum Mi cántaro vacío y Los Voceros de Cristo
Mi cántaro vacío es un álbum que destaca por sus temas de restauración y fe. Los Voceros de Cristo son conocidos por su dedicación a la música de adoración y su compromiso con el mensaje evangélico, transmitiendo esperanza a través de sus canciones.
Mensaje espiritual y reflexión devocional
Esta canción cristiana nos recuerda que, en Cristo, nuestra vida adquiere propósito y dirección. El autor invita a dejar atrás el temor y el afán, confiando en el amor de Dios y en la promesa de vida eterna.
"Ya no soy uno más, hoy soy hijo de Dios
Porque Cristo venció coronado de espinas"
Reflexionar sobre Ya no soy uno más nos anima a valorar nuestra identidad como hijos de Dios y a vivir cada día con gratitud y fe. Que esta música de adoración inspire a la comunidad cristiana a buscar siempre el rostro de Cristo y a compartir su amor.

